Se dice que era un demonio travieso y juguetón que colmó la paciencia del mismo diablo, este lo arrojó a la Tierra, se lastimó una pierna al caer y quedó cojo o “cojuelo“. Así, se introdujo el bullicio y el baile, convirtiendo el carnaval en una festividad alegre. En estas fiestas atemorizan a todos azotando a las personas con sus vejigas y látigos.

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